viernes, 17 de junio de 2016

Antídoto...



A ver…dime que no te seduce el sitio….dime que no te da ganas de caminar por ahí y sentir el silencio ese de la loma, con esas casas que siguen siendo rebeldes porque tienen aún la carga de sus almas… La construcción que desde el aire no ven los aviones, y que ha resistido de todo.....si le quitas el horcón, verás cómo se cierra esa puerta.....el portón grande de la casita principal...de la Comandancia...


Dime que esa foto del hospitalito Mario Muñoz no te hacen pensar en la cantidad de muelas que sacaron, heridas que sanaron, en la cola de campesinos que en su vida había visto a un médico….dime si no es este el lugar que venía después del Moncada….al que querían llegar todos ellos….








Creo, pa empezar...que deberías ir allí.....ni la mejor de las fotos le hace justicia a la magia del lugar....



Arma tu expedición......la Sierra será el mejor de los sitios....

martes, 7 de junio de 2016

¡Kitsch, kitsch, bang, bang! |



 Si vi par de fotos suyas en mi vida han sido muchas. Pero igual no me hace falta. Yo lo conocí entre relatos de kurdonautas y cagástrofes de ilimitada gracia y sabiduría. Zumbado me cayó en las manos para intentar disminuir mi incultura, mejorar mi escritura y llenarme de contentura.  No logró mucho, pero sí algo vital: conocerle, admirarle y encontrar cómo su pluma podía hacer un periodismo agudo sacando además la ironía y el choteo de la manera más deliciosa. No sé en qué recovecos del tiempo se perdió, pero me sumé al grupo de saberlo ahí, entre riflexiones, limonadas pa aliviar el ardor de la cotidianidad o haciendo disparos contra lo cheo……-que no lo feo, que también tiene derecho, porque no es lo mismo feo que cheo….-
Sé de alguien que debe estar sintiendo la muerte como yo, porque fue quien puso en mis manos ese libro ¡Kitsch, kitsch, bang, bang! Y a lo mejor en este minuto, hace un alto y se acuerda de las veces que nos reímos juntos -y seguiremos- con el viejo Zumbado.

viernes, 27 de mayo de 2016

Entre tantas maravillas




Era una foto fresquecita por ese tiempo.... y que se disfrutaba mucho....verlo ahí, en plena faena....en cualquier sitio indagando, con su estatura y su verde, su desenfado y el aprovechamiento de cada segundo del día....
Entre las tantas maravillas que tenía Guille en su oficina, estaba esta foto...

viernes, 29 de abril de 2016

Deudas




Todos tenemos deudas, compay…
Yo también he perdido gente querida. Yo también he tenido siempre cosas que se me quedaron por decir, besos por robar, frentes por mimar, ojitos por sorprender, latidos por reanimar……Yo también he llegado tarde –casi siempre- y no precisamente a reuniones…..Yo he dejado para después lo que luego olvidé y perdí;  he pospuesto la cerveza o el calorcito de la cama por un urgente deber; yo me he privado de las sonrisas de mis amigos por caprichos, amores, o sesudas definiciones de extrema izquierda.
Eso de que nadie se va de este mundo debiendo nada no siempre es así….al menos yo no creo en el fatalismo del destino….sería como amarrarme los brazos…. Y eso no lo permito, aunque mis deudas me digan constantemente que debo rectificar tramos del camino. Mi vida ha corrido y corre el peligro de vivir lo que yo quiero creer. Me lo enseñó Feliú, y de su hermano también aprendí a derrumbarme ante un “te quiero” dulce y ser feliz abriendo una trinchera…
Las deudas siempre quieren hacernos el hueco en el pecho, desvanecer las pocas neuronas que nos queden… y a veces no nos damos cuenta de que son sueños pendientes que aunque a veces se nos pasen de tiempo-como los platanitos en la manteca ardiente- servirán para no contraer ninguna más de su tipo…..servirán para aprender a besar a tiempo, a llegar temprano, a romper silencios, a sonreír y tomar cerveza sin dejar de cumplir con “la tarea”.  Tener deudas –aunque duela- es estar vivo….. es la señal más alentadora de que somos responsables únicos de nuestras vidas… y eso ya es suficiente como para seguir amando….que es también saldarlas….

lunes, 18 de abril de 2016

El verbo más bello....

Cuando fui a San Juan y Martínez, no más bajé de la cosa aquella que parecía una guagua, dije: yo quiero ir a ver a Esther... No fui ese día... Fui al siguiente. Había que esperar un horario oportuno para poder verla.... Hablamos con las compañeras del museo, las que la cuidaban día tras día junto a los recuerdos intactos de Luis y Sergio -los hijos que le mataron los guardias por ser osados, libres y rebeldes-....
Hasta que llegó el momento. Entré, estaba sentada, su mente en el tiempo pasado y futuro a la vez, mirada lejana...le di un beso.... y claro, ella quizás no sabía todo lo que le estaba dando en ese momento, o a lo mejor sí, pero ya estaba acostumbrada a transmitir la seguridad de que todo estaba tranquilo, normal, correcto, como buena maestra. Pero yo no estaba -ni lo estoy siempre,- acostumbrada a tanta serenidad, y no pude hablar mucho más que un "buenas tardes, Esther".
Miré solo un poco la casa.......hay lugares que son demasiado fuertes por sí solos... porque allí vive el alma de su gente, de quien la habitó que se queda rondando para impulsar...
 Esther siempre estuvo con sus hijos, como la madre que los espera, que los esperó 59 años cada tarde..... y que pocas veces se permitió recordar que ya no vendrían. Con felicidad de lágrimas tuvo quién le celebrara sus muchos cumpleaños: jóvenes como sus hijos, artistas, combativos, rebeldes, fieles y amorosos. Y vivió junto a ellos, porque nunca dejaron de buscarse a sí.....
En estos tiempos también Esther seguirá siendo la madre de quienes vivimos prendidos al mismo camino de sus muchachos, esos que le aseguraron, en la última de las tardes, que algún día estaría orgullosa de ellos..... Estoy segura de que Luis y Sergio también están muy orgullosos de su mamá, que jamás puso en venta ningún sueño.... Nosotros tampoco lo haremos, y seguiremos la ruta porque vivir es búsqueda y no guarida... lo dijo el poeta....
Y lo aprendimos de sus hijos y de usted, Esther...como mismo aprendimos que amar es el verbo más bello..... y que siempre vale que la vida nos vaya en ello....