miércoles, 25 de noviembre de 2020

El Diego con el que me quedo


Nunca me ha gustado el fútbol... aunque sí algunos futbolistas... El primer Mundial que vi completo fue el de 1994 cuando el equipo de México - que decidí seguir más por vínculos históricos que por el deporte- tenía en su nómina a Luis García, Alberto García Aspe y al portero Jorge Campos con su vestimenta de muchos colores... Tenía 11 años... 

No me gusta el fútbol, lo repito....Si voy a ver alguno, prefiero el fútsal, que es más rápido, se meten más goles y no termina ningún partido 0-0....Es que no me gustan los empates...Prefiero las definiciones.
Decía que aunque no me gusta el fútbol, siempre me gustaron futbolistas y no por el alto o el ancho, sino por sus ac(p)titudes....Así como aquel histórico Pelé, el pimentoso portero mexicano, como la hidalguía de Figo, la maestría de Zidane, lo arrollador de Ronaldo, el ángel de Raúl, las habilidades del callado Messi y la constancia de Cristiano... A todos ellos sumo, por supuesto, y en primer lugar, a Maradona, del que más escuché hablar siempre. Todos mis primos emulando con él, que si las piernas como las de Maradona, que si el gol de Maradona, que si el Mundial de Maradona....Tengo hasta una hermana de mi abuela que, a escondidas de su esposo, coleccionaba las fotos del Pelusa porque vivía enamorada de aquel argentino y su juego...
Nunca pensé conocerlo. Ese privilegio le correspondía a otros, a los que saben más que yo y a los que lo aman furibundamente.
A mí me llegó luego de que no jugara más, con su imagen en La Habana, hablando con Fidel. Me llegó la visión entonces del tipo que además de equivocarse, lo asume y rectifica; que tiene en el juego más universal el corazón porque no se separa ni de la cancha ni de lo que ella representa en la sociedad; el atleta eterno que ve en cada jugador a un tigre, a un loco, a un bárbaro...y no perdona jugar sin pasión. Es la canción del Silvio que admira: si tú debes jugar, juégalo todo; si debes arder, arde con todo.
Así ha llegado una y otra vez. Así llegó a hacer De Zurda junto a Víctor Hugo en una clase magistral de cómo el deporte es más que números, de cómo un atleta es parte de la sociedad donde se habla de economía, política, arte, sin complejos ni temores...
Por eso le dije a mi vecino que sí, que me diera su camiseta de Maradona, para que se la firmara; y por eso vencí mis penas, me la puse y corrí hasta donde el Pelusa para que pusiera allí su nombre....sobre mi espalda...porque no tenía la misma gracia que escribiera sobre la tela en el aire a que escribiera sobre mí...aunque la camiseta no vaya a guardarla yo.  Y así tuve encima la mano del "Dios" de muchos, con la suerte y la gracia de Riki, el fotógrafo amigo que me regaló para siempre este momento irrepetible.
Y digo irrepetible porque al día siguiente de esa foto el mundo supo, gracias al programa que el Diego hizo en Cuba, que Fidel está entero. El Jefe le escribió una carta que fue noticia en segundos rompiendo el cerco de incertidumbres que muchos infelices querían cerrar... 
Hoy 25 de noviembre, volvieron a juntarse...
Y es que Maradona tiene, además del privilegio de ser un astro del fútbol, de ser amigo y de ser querido por millones, la hermosura de ser un eterno provocador de pasiones... hasta las de hombres inmensos como Fidel.

martes, 24 de noviembre de 2020

El Jefe...ADNFidel (V)


A esa hora yo estaba viendo  "Mi hermano Fidel". No vi novela ni estuve  dando vueltas en la sala por gusto.... Mi niño se había acostado y yo me fui al cuarto con él a ver a Salustiano hablando con el Comandante ... Iba exactamente  por la parte en que Fidel le dice "no todo el mundo llega a los 92 años", cuando pensé en lo implacable del tiempo... pero sentí tranquilidad al pensar que él ya había cumplido sus 90...
El 2016 estuvo cargado de emociones; que eso es la vida: una carga inmensa de emociones.
Me dormí pasados los 16 minutos del documental. Serían las 10:30 de la noche... Rato después me despertó un mensaje  de Robe, mi director, dándome una noticia que no entendí y salté a la sala, llamé a mi abuela que estaba aún en la cocina, encendí el televisor.... nada....hasta que en minutos comenzó el noticiero del Cierre....y vi a Raúl -contenido, fuerte y triste-, en alocución de 1 minuto y 30 segundos infinitos.....
Fue ahí que perdimos la noción de la hora, del tiempo...no se durmió más en la casa, colgamos la bandera y una foto suya en la terraza y hubo vigilia tristísima hasta que me fui al amanecer al trabajo... Comprendí entonces por qué en el noticiero de las 8 no había visto a Raúl en la gala por los 60 años de que zarpara el Granma...
El 25 de noviembre de 2016 zarpaba el Jefe...
Las calles estaban en silencio. Comenzaron  a colocarse  banderas a media asta, aunque esos días yo las prefería altísimas como él.... Había dolor, pero también nació todo lo bueno y comprometido que surge cuando se llora desde el alma.
Fidel hacía rato era un vencedor.
Y han pasado 4 años y sigue venciendo.
Sus palabras aquel 1 de mayo de 2000, quedaron grabadas en piedra, a su lado, como lección rotunda para un revolucionario. Su discurso en el Congreso del Partido en abril del propio 2016, también:  "Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar, con lealtad meridiana y la fuerza unida, como Martí, Maceo y Gómez, en marcha indetenible".
La Caravana de Fidel a Santiago de Cuba hizo cumplir aquellas palabras del 8 de enero en La Habama cuando dijo que solo se vería una concentración así cuando el pueblo fuese a despedirlos, porque ellos nunca iban a defraudarlo.

La patria de Martí, la de Fidel, ha crecido en la alegría y el dolor, fiel a sus ideales y con un corazón a lo largo y ancho de la humanidad.
A ese 25 de noviembre de 2016 sucedieron jornadas intensas que no sé si pueda un día escribirlas... Pero en esencia y pocas palabras: la inmensa fuerza del pueblo estuvo y estará con su Jefe.

lunes, 23 de noviembre de 2020

ADNFidel (IV)

Leales siempre a nuestra Historia 
La voz del líder en una inolvidable marcha de las antorchas....
Este es el hombre por el cual todos -y cito el poema de Virgilio López Lemus- estaríamos dispuestos  a dar la vida, en cualquier circunstancia.


domingo, 22 de noviembre de 2020

ADNFidel (III)

 


"Puesto que usted ha decidido que nuestra suerte está echada, tengo el placer de despedirme como los gladiadores romanos que iban a combatir en el circo: Salve, César, los que van a morir te saludan.

Sólo lamento que no podría siquiera verle la cara, porque en ese caso usted estaría a miles de kilómetros de distancia, y yo estaré en la primera línea para morir combatiendo en defensa de mi patria.

En nombre del pueblo de Cuba,

Fidel Castro Ruz"

14 de mayo de 2004




ADNFidel (II)

El alba.....



sábado, 21 de noviembre de 2020

ADNFidel

   


Este blog es fidelísimo....

Por eso desde hoy, cada día una imagen, un verso o una letra para el Comandante, ratificando compromisos de noviembre -que se volvieron para toda la vida-.



martes, 17 de noviembre de 2020

Vale la pena vivir...

 

Salí  de la Redacción deportiva rumbo a la Universidad, a ver si podía ver de cerca a Fidel, que ese día iba a hablar en el Aula Magna recordando los 60 años de su ingreso a la Colina. Éramos un mar de estudiantes  esperándolo  en nuestro día. El recinto estaba repleto y desde fuera  esperábamos ansiosos. Hasta que llegó.

Todos nos revolvimos. Queríamos llegar hasta él, tocarle la mano, saludarle.... Los que pudieron estar delante lo lograron... Yo estaba como a 20 metros intentando avanzar, forcejeando incluso entre compañeros...pero nada....la figura verde olivo entre aquellos jóvenes  resaltaba feliz... Me quedé allí...es lo más cerca que lo he tenido físicamente.....fue todo en cuestiones  de pocos minutos hasta que entró al Aula Magna. Salí entonces corriendo para el ICRT de nuevo a ver el acto por la televisión. Iba molesta  conmigo misma pues  si hubiera estado antes, hubiera reducido aquella distancia entre los dos, y quizás hasta hubiera alcanzado su mano.... "Qué suerte la mía...". Pero ya no había otra cosa que hacer, y había que oírlo porque -como dijo Camilo- cuando  habla Fidel, lo primero que debe hacer un revolucionario es escucharlo....
Llegué entonces  a la redacción y me senté frente al televisor. El discurso fue como todos los suyos: cargado de emoción y lecciones.....

Un argumento estremeció la tarde noche:

"Les hice una pregunta, compañeros estudiantes, que no he olvidado, ni mucho menos, y pretendo que ustedes no la olviden nunca, pero es la pregunta que dejo ahí ante las experiencias históricas que se han conocido, y les pido a todos, sin excepción, que reflexionen:  ¿Puede ser o no irreversible un proceso revolucionario?, ¿cuáles serían las ideas o el grado de conciencia que harían imposible la reversión de un proceso revolucionario?  Cuando los que fueron de los primeros, los veteranos, vayan desapareciendo y dando lugar a nuevas generaciones de líderes, ¿qué hacer y cómo hacerlo?  Si nosotros, al fin y al cabo, hemos sido testigos de muchos errores, y ni cuenta nos dimos." (...)

Y nos respondía a todos, en medio de análisis profundo y directo: "Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos ( el imperialismo); nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra".

El discurso entró en la Historia como  la lección más profunda que dio el líder a las generaciones continuadoras que cuidarán la Revolución  y la soberanía de la patria. 

"Son las ideas las que nos unen, son las ideas las que nos hacen pueblo combatiente, son las ideas las que nos hacen, ya no solo individualmente, sino colectivamente, revolucionarios, y es entonces cuando se une la fuerza de todos, cuando un pueblo no puede ser jamás vencido y cuando el número de ideas es mucho mayor; cuando el número de ideas y de valores que se defienden se multiplican, mucho menos puede un pueblo ser vencido."

Por eso el cierre fue como siempre optimista y llamando al combate  eterno por la causas nobles de todo el planeta:

"Es muy justo luchar por eso, y por eso debemos emplear todas nuestras energías, todos nuestros esfuerzos, todo nuestro tiempo para poder decir en la voz de millones o de cientos o de miles de millones:  ¡Vale la pena haber nacido!  ¡Vale la pena haber vivido!"

Hace 15 años de aquel encuentro que hoy sigue mostrando caminos y palpitando en la vida de quienes somos estudiantes eternos en el camino de la Revolución.