domingo, 30 de agosto de 2015

del tamaño del sol....


Roque Dalton y su poesía, hoy...
 
SOBRE DOLORES DE CABEZA
 
Es bello ser comunista,
aunque cause muchos dolores de cabeza.
Y es que el dolor de cabeza de los comunistas se supone histórico, es decir que no cede ante las tabletas analgésicas sino sólo ante la realización del Paraíso en la tierra. Así es la cosa. Bajo el capitalismo nos duele la cabeza y nos arrancan la cabeza. En la lucha por la Revolución la cabeza es una bomba de retardo. En la construcción socialista planificamos el dolor de cabeza lo cual no lo hace escasear, sino todo lo contrario. El comunismo será, entre otras cosas, Una aspirina del tamaño del sol.

El tiempo suyo...



Ya mi tiempo es suyo...todo el tiempo mi tiempo es suyo...











No importa que sean vacaciones, Panamericanos, clases, provincias...













Sea lo que sea, mi tiempo le pertenece, porque solo sus manitas de hombre fuerte me abrazan para siempre...

jueves, 6 de agosto de 2015

Tango con Mial

"Si tuviera 20 años menos no te me escapabas".-dijo ante el asombro del camarógrafo y de la recién graduada que tenía el privilegio de ser recibida en su casa como una conocida de tiempo.  Hubo que soltar carcajadas, sonrojarse y luego decir: "Hablando en serio: hablemos del Che".... Y luego volvió a la carga: "Muchacha, yo bailo con bailarinas altísimas, como de Tropicana. A mí me gusta bailar. En mis tiempos....".
Ese fue el prólogo -lastimosamente con cámara apagada- de una de las entrevistas más lindas que hice. 
Era la viva estampa del Granado que vi en la película Diarios de Motocicleta, y allí fue donde pude evaluar la exactitud con la que el joven actor interpretó su personaje del amigo del Che. 
 
En la salita de su casa nos dio una mañana preciosa aquel día, en la que quisimos conocer de su amidtad con el Fúser, de su relación con el deporte y algún que otro secreto de la película que tanto nos gustaba. Así supimos que el Che no cruzó el río de noche, sino cayendo la tarde, que ellos lo acompañaron en un bote cerca por si le sucedía algo, y que el director de la película lo definió así porque al Che no le gustaba bañarse de noche en la playa o el río; y vencer sus miedos, el asma, y todos los prejuicios, se volvieron un símbolo en aquella escena.

Mial -que es como le decía el Che a Alberto- también nos cantó dos tangos...."Volver con la frente marchita..." y "Adiós muchachos, compañeros de mi vida..." Y nos aseguraba que siempre estaban buscando un motivo para el vino y el tango. Tantos recuerdos se revolvieron de golpe, la conversación luego -también sin cámara por llevar solo un kct- en el portal de su casa son imágenes lindas que siempre se guardan. 




Y ahora un amigo del alma, Wilmer, me dice que hoy le harán un homenaje porque el día 8 cumplirá -porque siempre cumplirá- 93 años Alberto Granado, el dueño de La Poderosa...









El abrazo para el que volvió cuando amainó el ruido de la pólvora, pero echó sus días por Cuba, trabajando aquí, y también apoyando el desarrollo de la ciencia en el continente.
El abrazo para Mial, y la certeza de que algún día, sin ser como la bailarina de Tropicana, a lo mejor rompo el miedo y bailamos un tango juntos...por él y por Fúser...




miércoles, 5 de agosto de 2015

Mí misma...

Amanecer un miércoles, el día que ha sido llamado como el "atravesado" de la semana, en medio de una discusión filosófica con un amigo de estrella en pecho, no podía perderse en el viento. Tenía que dejar constancia y compartirlo, sobre todo para que él se convenza de que será imposible convencerme...
No creo que el mundo esté tan proporcionado ni que todo yin tenga su yang, aunque es tan legítimo intentarlo... No creo en el fatalismo de creer que mi vida no me pertenece, sino al libro que "algo" que me sobrepasa ya escribió.
No, no comparto la idea de que todo venga ya con su sello, con su fecha de caducidad... Es como atarme de manos, quitarme la convicción, decirme que haga lo que haga será por gusto, porque ya todo tiene su fecha en el almanaque. Sería como quitarme la razón por la cual levantarme, pensando que este día puede ser mejor gracias a mi esfuerzo, que puedo volver a enamorarme porque estoy viva  y la vida depende de mí y las circusntancias, que mi hijo será bueno porque me esforzaré para ello... 
Ahora mismo me hallo negando eso de que "la yerba que está pa ti no hay chivo que se la coma", porque si algo he aprendido es hacerme el camino. Sobre todo por los errores, de los que he sacado la experiencia para errar menos o diferente... No podría renunciar nunca a lo delicioso del error, a valorar la experiencia, ni dejaría de luchar por algo -sea personal o colectivo- pensando que será como debe ser, y "echar"  barriga en casa esperando que de la nada aparezca el gran artículo, el carro azul con príncipe, y las buenas notas de Felipe.
Creo que hay fuerzas naturales que sí me sobrepasan,  pero lo humano está en sortearlas... esa es la vida. Interactuar, chocar, crecer, reír, confiar en las personas,tener espacios bohemios y de relajito, andar a mil por cada pasillo y bañarse en la playa tomando cerveza, bailar, correr o elegir la lucha por los brazos del próximo apretón.
Soy yo quien decide cuándo regalo una jarra, cuándo canto y, si lloro, al menos escojo el sitio para hacerlo. No creo que mi vida esté escrita ni que nadie la conozca mejor que yo, porque dejaría de ser mía y yo dejaría de ser parte del tumulto de corazones que tiene esperanzas y sueños.
Creo que si fuera por azar o por fatalismo, no tendría gracia el esfuerzo ni el amor...
No te habría conocido, muchacho de estrella en pecho, y no fuera yo misma creyendo en mí misma para lograrlo todo.