

Un día como hoy, Amado Maestri defendió a los jóvenes estudiantes universitarios que se lanzaron al terreno para protestar contra la tiranía, y su actitud impidió que la policía los maltratase en un territorio en el que él siempre fue dueño: el terreno de pelota. Con autoridad los defendió y fue protagonista de uno de los hechos más hermosos que juntan las luchas del pueblo cubano con él béisbol.
La pelota cubana ha tenido muy buenos árbitros de Amado Maestri a acá. Los hemos disfrutado muchísimo, pero hoy, hoy mismo, no abunda la calidad que hace falta. Se impone conocer más la historia, más el béisbol, estudiar más, asumir que es la tarea más difícil dentro de un campo de pelota y que como tal, debes amarla.
Llegue hoy a los árbitros cubanos, en todos los deportes, pero en especial los de béisbol, además del reconocimiento, el reclamo por estar a la altura del deporte mundial, la necesidad de tener hombres y mujeres tras el plato o en las bases, o en los jardines, que amen su trabajo y lo conozcan al dedillo. La afición, aunque a veces los culpe y nunca les haga loas, sabe identificar y reconocer cuándo hay en la grama una persona inteligente y de valor.
A veces, en medio de un juego de pelota de nuestra Serie Nacional, pienso que no es solo la foto de Amado Maestri lo que falta...quizás su propio nombre nos dé las pistas: amor y maestría.
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