A veces todo parece que sí, que da vueltas y volvemos al mismo punto
de origen, o simplemente pierdo el rumbo; no logro fijar la vista en
un punto que me oriente. Soñé demasiado o salté demasiado, aunque
en realidad nunca parezca que es demasiado. El peor de todos los
errores sería no escucharte o dejar de soñar. Volvería a
mencionarte una y otra vez y parecería loco hablarle a un muerto,
porque todos así lo creen. Sin embargo al estilo de Silvio -de
fantasma de Silvio- te extraño, me decido a tararearte, te abalanzas
sobre mí a cualquier hora del día y no solo en casa… Me gustaría
poder llevarte las flores que te debo, las que te pone mi mente pero
no mis manos….Le debo a Santiago una caminata de la mano, unas
bugambilias mezcladas con el
marpacífico silvestre que un guajiro de ojos soñadores me ayudó a
cortar para ti; te debo otra carta, otra que te haga un balance de
los últimos 5 años de deudas y de amor. Casi en bancarrota. Ya me
he declarado en bancarrota alguna que otra vez, pero ojalá pudieras
ver mi retoño, cómo le canta a las mismas cosas que le cantas tú,
como se interesa por los tres colores más hermosos y cuánto exige
una bandera para escuchar, con ella en la mano que la agita, el Himno
que dicen que cantaste cuando te golpeaban…o el Reclamo del
Centenario…No sé si lo cantaste, si declamaste, o si fueron solo
leyendas que envolvieron la belleza de tus 24 años en la senda de la
felicidad.


Me gustaría tanto
saber si te late en el corazón todavía mi camino, si aún tienes la
certeza de que admiro tu riesgo y tu entrega, y de que solo la rubia
y yo te hemos esperado….. –por cierto, no
me queda más remedio que admitir que las rubias existen-…. Me despierto
llena de cosas tuyas, de puntos suspensivos, de exclamaciones, de
reclamos y añoranzas…me levanto hecha Raúl, una versión femenina
que espera, que tiene cejas gruesas, que se niega a verte viejo
aunque le hubiera encantado ir contigo –ya a las puertas de los 85-
a cualquiera de esos lugares a donde van los abuelos a desempolvar
fotos e historias….

Hoy voy a regalarte palomas, porque falta poco para que despertemos
el día 14 y, mientras en muchos lugares haya gente recibiendo
medallas con tu nombre, tú y yo estaremos bañándonos en el
Mayabeque y mirándolas volar….
PD: Cuba nos crece, nos renace, nos enseña…y seguimos juntos a
pesar de los años….Recuerda, la rubia y yo….porque aunque antes
creí que aquella era mi rival, hoy he comprendido que quien debe
cuidarse es ella, porque a mí no te pierdes ni en los humos de la
tarde y ando tras de ti –con todo lo que ello implica- en el
vertical sendero que lleva a la felicidad.
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