
Así fue cómo me perdí la posibilidad de conocer al Premier; de darle un beso al Guajiro de Laberinto; y de tener la sensación de abrazar otra vez a papi...
Por ese mismo cargo de conciencia ayer no pude escribir ni leer nada sobre él....... Por esas cosas de la vida es que siempre le doy besos a las personas que quiero cuando me despido y por eso no puedo dejar de visitar a los buenos amigos.... La prisa lleva maravilla...y lleva error....y, definitivamente, hay que bajarse a ratos de la rueda encabritada.....
Marrero, un beso a usted.
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